Reseña: Kubo y la Búsqueda Samurai (2016)

Algo para celebrar del cine del sigo XXI es la cantidad de estudios dedicados a la animación de altísima calidad. Lo que durante décadas fue patrimonio casi exclusivo de Disney hoy es un campo de competencia feroz donde casi una decena de compañías se disputan el trono. Una de las productoras más peculiares del género es, sin duda alguna, Laika.  La empresa, que hizo su debut en 2009 con Coraline, tiene como marca registrada el uso de animación stop-motion aumentada a través de CGI, dando un efecto a la vez realista y artesanal.

Su último esfuerzo, Kubo y la Búsqueda Samurai, es un perfecto heredero de esta tradición. Ambientada en el Japón feudal, Kubo cuenta la historia del héroe homónimo, un niño tuerto con poderes mágicos que utiliza para contar historias a través de personajes creados de origami que se mueven por si mismos. Sí, toda esa explicación era necesaria, y sí, se ve tan genial como lo imaginás.

La trama se complica cuando Kubo descubre que su familia materna está persiguiéndolo para robarle su ojo restante. Kubo deberá escapar de sus enemigos, y buscar la legendaria armadura samurai de su padre para poder enfrentarlos. Si esta breve reseña de la trama suena algo seca, aburrida o remanida… es porque así funciona en la película, honestamente. La animación es preciosa (no se me ocurre mejor palabra), pero un buen tramo del film no esconde mayores sorpresas, por lo menos para un espectador adulto.

Para ser un poco más preciso: tal vez lo que siento que le falta a Kubo es la dimensión mística. La referencia obligada para Kubo es la obra de Ghibli, el prestigioso estudio japonés que fue vehículo de las producciones de Hayao Miyazaki e Isao Takahata, que cuenta entre sus producciones muchos cuentos de hadas japoneses que en algún punto son similares a Kubo. Sin embargo, hay una diferencia sustancial: están escritas desde una perspectiva muy influenciada por el Shinto, la religión animista tradicional de Japón. No sé si Miyazaki es un fervoroso shintoista (de hecho, no sé cuan aplicable será la idea de fervor religioso al shintoismo), pero cuando Mei y Satsuki se encuentran con un gigantesco espíritu del bosque en forma de conejo en Mi Vecino Totoro, o cuando el príncipe Ashitaka se encuentra con una jauría de lobos celestiales que luchan por defender su bosque del avance de la civilización en La Princesa Mononoke, se nota que no están escritas como meras fantasías. En la cosmovisión de Miyazaki, encontrar espíritus en la naturaleza es algo perfectamente normal (ni siquiera es algo excepcional, como una visión mística para un cristiano). En cambio, cuando Kubo se encuentra con animales parlantes o espíritus es palpable que se trata de una fantasía, de un simple cuento de hadas. Lo que no está necesariamente mal, pero termina resultando algo chato.

Dicho esto, no es que la película sea carente de ideas. Para nada: hacia el final Kubo tiene un par de pequeños giros que demuestran que el director Travis Knight tiene algunas cosas para decir sobre la importancia de la memoria y la ficción en nuestras vidas. El problema es que todo esto llega tarde, dejando al film totalmente apoyado sobre el espectáculo visual. Afortunadamente eso no falta: tenemos un barco hecho íntegramente de hojas secas, un esqueleto gigante que cuesta creer que haya sido creado físicamente (¡y que por suerte podemos ver en un pequeño “making of” durante los créditos finales!), un atardecer en un cementerio creado fusionando el stop motion con geniales fondos digitales, algunos de los mejores combates fantásticos realizados con marionetas…

Kubo y la Búsqueda Samurai es un valioso intento: una película que busca seguir elevando el medio animado, que está dispuesta a transgredir normas comerciales en pos del arte, y que es una maravilla visual y técnica. Lástima que la historia no esté a la altura de la realización: había el gérmen de algo más interesante ahí, y tal vez con un poco más de “cocción” Kubo hubiera sido una obra maestra y no un simple (pero poderoso) espectáculo visual.

Seguinos en Twitter

1 Trackbacks & Pingbacks

  1. Moana (2016): Nuevo trailer! – ¡Era Nuestro Planeta!

Leave a Reply

Your email address will not be published.


*