Reseña: El Maestro del Dinero (2016)

El Maestro del Dinero (título original: Money Monster) es una película que en algún punto atrasa: es un thriller claustrofóbico de los que ya casi no se hacen y sus protagonistas eran las estrellas más grandes de Hollywood hace 15 años. George Clooney interpreta a George Clooney, un ganador carismático que esconde un gran vacío existencial detrás de esa fachada de éxito. Esta vez el personaje se llama Lee y es un gurú de las finanzas con su propio programa de TV, pero sigue siendo George Clooney. Julia Roberts interpreta a Patty, la directora del programa de Lee.

Lo que indudablemente resulta contemporáneo es la sensibilidad de la película, sólo concebible después del colapso financiero de 2008. La trama de la película se dispara cuando una de las acciones recomendadas por Lee en su programa sufre una baja inesperada, lo que lleva a que un damnificado (llamado Kyle, interpretado por Jack O’Connell) entre armado al estudio y tome como rehenes al conductor y a su equipo, exigiendo una explicación. Patty y Lee deberán aplicar entonces todos sus (escasos) recursos para calmar a su captor.

Hasta aquí no hay mayores problemas. Buenos actores, una historia que podría funcionar, ideas bienintencionadas… pero algo falla. Y creo que el problema es que esas mismas ideas bienintencionadas ya han sido mejor expresadas en mejores películas. Y sacando eso, lo único que nos queda es un thriller del montón, una película para ver por cable una tarde de sábado de lluvia.

Para empezar, más allá de las buenas actuaciones, la verdad es que los personajes están poco desarrollados. Como escribí más arriba, el caso más notorio es Clooney haciendo de Clooney. Nunca diría que eso es algo malo per se, el carisma inagotable del actor la hace una experiencia disfrutable, pero la chatura del personaje desinfla el drama. Para escapar del estudio por un rato, la trama nos lleva al descubrimiento de que detrás de la debacle financiera que pone en movimiento la trama hubo una mano negra. El mecanismo por el cual se realiza la estafa tiene más en común con los métodos de un villano de Bond que con un delito financiero creíble. Por supuesto, los delitos financieros son infilmables, y mejores películas que esta como El Lobo de Wall Street (2013) o La Gran Apuesta (2015) sólo pudieron resolver ese problema rompiendo la cuarta pared, algo que no encajaría con el tono de este thriller.

Y el problema ni siquiera es exclusivamente la falta de verosimilitud del desfalco. El tema es que una película que pretende ser un grito contra un sistema injusto como el capitalismo financiero internacional, decide reducir el problema a un delincuente individual. El problema no es que haya empresas que sólo se dedican a realizar miles de operaciones de compraventa intradiarias determinadas por un algoritmo de computadora (a eso se dedica la empresa colapsada), sino que un empresario malvado decidió interferir con ese sistema “perfecto”.

Estando ambientada mayormente en un estudio de TV, no es extraño que El Maestro del Dinero tenga también mucho para decir sobre el poder de los medios. Durante la duración del film vemos cómo reacciona el público ante la crisis: superficialmente, ante todo. El problema es, de nuevo, que no es nada que no haya sido dicho antes por mejores películas.

Como entretenimiento puro, El Maestro del Dinero es… correcta, supongo. No es pésima. De nuevo, es una película perfecta para ver por cable. La directora Jodie Foster no hace desastres, pero tampoco en ningún momento demuestra ninguna gran inspiración. La fotografía está a cargo de Matthew Libatique, frecuente colaborador de Darren Aronofsky, que evidentemente reserva su talento para mejores obras. Otra vez, no es que la fotografía sea mala, pero es del montón.

En fin… Como dije más arriba, el mayor problema de El Maestro del Dinero es que todo lo que tiene para decir ya fue dicho por mejores películas. ¿Denuncias sobre los manejos del mundo financiero? El Lobo de Wall Street o La Gran Apuesta son mejores opciones. ¿El rol que juegan los medios? Network de Sidney Lumet planteó similares interrogantes hace 40 años. Y como thriller de encierro palidece ante la oferta (que va de La Soga o La Ventana Indiscreta de Hitchcock a Panic Room de David Fincher, pasando por otra gran obra de la década del ’70 de Sidney Lumet como Tarde de Perros). ¡Incluso si el criterio fuese “películas sobre computadoras que realizan predicciones financieras con fotografía de Matthew Libatique”, existe Pi (1998) como opción superadora!

El Maestro del Dinero no es una pésima película, y la experiencia de verla puede ser disfrutable, pero tampoco hace grandes méritos para justificar su existencia. Esperá a que la pasen por televisión. O no, ahorrate el tiempo y mirá alguno de los clásicos que recomendé más arriba. Son una mejor inversión de tu tiempo.

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