La Broma Mortal: La violencia contra Bárbara Gordon es un problema

Esta noche voy a ver la nueva película animada de Batman, La Broma Mortal, basado en el comic de 1988 de Alan Moore y Brian Bolland. Para prepararme, decidí leer el comic. Sí, aunque algunos de nuestros lectores en redes sociales me acusen de “Marvelita”, tengo DOS copias de La Broma Mortal, en inglés y en castellano. Mi idea era hacer una reseña, pero la verdad, no tengo demasiado para decir sobre un comic de casi 30 años que no se haya dicho ya. Pero algo sí me llamó la atención más que en otras lecturas: la gratuidad de la victimización de Bárbara Gordon.

Antes que nada, debo decir que es un caso muy distinto al de la polémica por los afiches de X-Men: Apocalypse, en los que veíamos al villano de la película estrangulando a Mystique con una sola mano. En ese caso, la violencia para mi estaba ameritada: Mystique decide luchar contra En Sabah Nuhr, y sufre la consecuencia lógica de enfrentarse a un ser poco menos que omnipotente. En su momento discutimos este tema en nuestro podcast, y mantengo mi postura de que mostrar violencia contra mujeres no es inherentemente sexista siempre y cuando esté justificado dramáticamente.

Mi problema con la mutilación y abuso de Barbara es, precisamente, que no tiene una buena justificación dramática en el comic. Vemos a Barbara compartiendo un momento con su padre, ella escucha el timbre del departamento, va a abrir la puerta… y el Joker le dispara un tiro en el vientre. La volvemos a ver más tade en el hospital, hablando con Batman. Y listo. Ya cumplió toda su función en la historia: poner a Batman en acción.

Tal como está planteado en el comic, Barbara no recibe un tiro mientras combate el crimen en su identidad de Batgirl. Eso hubiera sido más que razonable. Tampoco es que su sufrimiento le de lugar para crecer como personaje (eso ocurriría años después, en comics escritos por otros autores). Dentro de los límites de la historia de La Broma Mortal, Barbara sólo sirve para que Batman tenga un motivo para encontrar al Joker, cómo si un psicópata asesino de su calibre suelto no fuera suficiente. Lo que realmente pierde Barbara Gordon en este comic no es el uso de sus piernas: es su subjetividad. La Broma Mortal hizo de Barbara Gordon, un personaje con décadas de historia, un objeto cuya única finalidad es motivar un conflicto entre dos (¿tres?) hombres.

Tampoco ayuda el hecho de que Barbara actúe de una manera tan forzada en los momentos previos al ataque. ¿Por qué digo forzada? Porque es inverosímil: Batgirl, una vigilante enmascarada que opera en Gotham (una ciudad que representa lo peor de las urbes occidentales, que está repleta de delincuentes de todo tipo y donde la policía es tan corrupta que hace que la Bonaerense sea tan buena como Eduardo Duhalde decía que era), y que fue entrenada por el tipo más paranoico del mundo… abre la puerta sin mirar por una mirilla o preguntar quien es. De nuevo, Barbara vive en Gotham, no en Estocolmo o Toronto. Nadie que vive en una ciudad con esa tasa de violencia se comporta así, y menos alguien con su entrenamiento. Incluso podríamos decir que alguien que fue entrenada por uno de los mejores luchadores del universo DC (y que pasó incontables noches literalmente esquivando balazos de malhechores) en ningún momento intenta correr el arma o esquivar el tiro.

En última instancia, como suele suceder, este no es un problema político o de género: es un problema dramático. Matar o lastimar a un personaje sólo para motivar el conflicto entre el protagonista y el antagonista es una manera torpe de armar una trama. Tampoco es defendible hacer que un personaje actúe de una manera contraria a su caracterización sin un buen motivo. Y bueno… el hecho de que esto suela pasarle desprporcionadamente a personajes femeninos no ayuda para nada.

En años recientes, el propio Alan Moore ha dicho que le parece que la violencia en esta historia en particular es excesiva. Coincido con él: el abuso de Batgirl es una mancha lamentable sobre este comic, que aún así tiene un par de cosas más interesantes para decir.

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4 Comments on La Broma Mortal: La violencia contra Bárbara Gordon es un problema

  1. Amigo, entiendo que la violencia es excesiva en el cómic, pero es porque de eso se trata, y por algo, así han decidido publicarla hace tantos años. El joker de esta novela es uno de los más violentos, no hay razón para ello, más que está loco. Es insano. Muchísimos cómics tratan sobre violencia, y créeme que vas a encontrarte con cosas que son, según lo que podrías considerar, innecesarias. Así como el contenido televisivo, películas etc. Pero como eso ya se sale demasiado del propósito original del comentario, es que te recuerdo que el Joker quería “probar un punto”. Hacer que el comisario Gordon se “rompiera” hubiese sido un trabajo más difícil, si no hubiesen estado esas imágenes de Bárbara en el show que le tenía preparado. Así que, de algún modo, si tenía un propósito. Dudo mucho que toda esa palabrería haya servido de algo sin el catalizador que suponía serían esas imágenes. No creo, personalmente, que sea una baja en la historia 🙂

    • Sí, entiendo por qué el Joker hace lo que hace. Más allá de eso, el comic sigue reduciendo a Barbara a un papel instrumental en vez de darle una perspectiva propia… lo que es aún más problemático, porque de los cuatro personajes principales del La Broma Mortal, ella es la que sufre la mayor transformación!

  2. No olvides que durante el prólogo de media hora, Bárbara se sentía como la mejor aprendiz de Batman, fue tanta su arrogancia de sentirse tan invencible lo que provocó que se descuidara por un momento y dejara que Joker entrara a su casa.

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