Game of Thrones: ¿Quién fue el padre de Jon Snow?

Ilustración de Karla Ortiz

Una de las grandes revelaciones del último final de temporada de Game of Thrones fue la confirmación de lo que muchos ya sospechábamos: que Jon Snow no es hijo de Ned Stark, sino de su hermana Lyanna.  Lo que a mi me sorprende es que para muchos espectadores no fue evidente quién fue el padre de Jon, incluso llegando a especular con su identidad. Sin embargo, para un espectador que presta algo de atención, no puede haber dudas de que su padre no es otro que Rhaegar Targaryen, el Último Dragón. Lo que sigue es una breve biografía de Rhaegar, apelando a lo que sabemos de él tanto a través de la serie como de los libros de la saga Canción de Hielo y Fuego.

Rhaegar Targaryen fue el primogénito del rey Aerys II Targaryen, más conocido como el “Rey Loco”. Fue el hermano mayor de Daenerys y Viserys Targaryen. Desde muy pequeño Rhaegar fue un apasionado por la lectura. Si bien durante sus primeros años no mostró interés por la vida marcial, en algún momento leyó algo que le hizo cambiar de opinión y se convirtió en uno de los mejores caballeros del reino, llegando a ganar torneos venciendo a guerreros de la talla de Ser Barristan Selmy en su plenitud física.

Aún así, dicen que Rhaegar amaba a su arpa más que a su lanza. En la serie (más específicamente en la temporada 5) escuchamos a Ser Barristan relatarle a Daenerys cómo Rhaegar solía salir de la fortaleza roja para mezclarse con el pueblo y cantar junto con otros músicos callejeros ¡e incluso juntar dinero recibido de los transeúntes! ¿Y qué hacía con ese dinero? Aparentemente a veces lo repartía entre los pobres del Lecho de Pulgas, otras se lo daba al primer músico callejero que encontraba… ¡y a veces lo gastaba en vino!

Rhaegar abrazando a su esposa Ellia Martell. Ilustración de Denkata5698
Rhaegar abrazando a su esposa Ellia Martell. Ilustración de Denkata5698

Indudablemente Rhaegar era un tipo carismático y amado por el pueblo: intelectual, guerrero, músico, Rhaegar era un rockstar de Westeros. Si a eso le sumamos que era el heredero al Trono de Hierro, no debería sorprendernos su éxito con las mujeres. Rhaegar fue el gran amor imposible de Cersei Lannister, y su padre Tywin intentó arreglar un matrimonio real para su hija. En primer lugar, cuando fue nombrado Mano del Rey, llevó a su hija a la capital del reino para presentarla a la corte. Más adelante organizó un gran torneo en Lannisport, al que asistió el rey Aerys junto con la familia real. El objetivo de Tywin era culminar el torneo con una alianza de matrimonio… pero no pudo ser. Aerys le recordó a Tywin que era el mayor de sus sirvientes, pero que un rey jamás casa a su hijo con la hija de un sirviente. Tywin fue humillado, y Rhaegar eventualmente se casó con Ellia Martell, Princesa de Dorne (a diferencia de los Lannister, los Martell jamás fueron subyugados por el poderío militar Targaryen, sino que se unieron a los Siete Reinos por una alianza matrimonial).

Rhaegar tuvo dos hijos con Ellia: Rhaenys, una niña, y Aegon, un varón. Rhaegar mantenía correspondencia con su tío abuelo Aemon en el muro (sí, el maestre Aemon, quien luego fuera el mentor intelectual de Sam Tarly), en la que le informó que creía que el pequeño Aemon era “el príncipe prometido”, una figura de una antigua profecía de la casa Targaryen. Consciente de que las cabezas del dragón siempre deben ser tres, Rhaegar quería un tercer hijo… pero el nacimiento de Aegon había debilitado a Ellia, quien ya no podía volver a dar a luz sin riesgo de morir.

Mientras tanto, la locura del rey Aerys iba en aumento. Temía que su hijo intentara quitarle su poder. La corte se dividía en facciones leales al rey y al príncipe. En ese contexto, Lord Walter Whent, señor de Harrenhall, convocó a un enorme torneo. Hay quienes afirman que ese torneo fue en realidad financiado y convocado en secreto por Rhaegar, buscando una excusa para reunir a los señores más poderosos de los Siete Reinos. Sea como sea, el torneo tuvo la asistencia de grandes señores, entre ellos Ned Stark, sus hermanos Brandon y Benjen, su hermana Lyanna, Robert Baratheon, Jon Arryn y Oberyn Martell.

Un asistente inesperado al torneo fue nada menos que el propio rey Aerys. Consciente de la amenaza que su hijo representaba a su reinado, salió por primera vez en años de la Fortaleza Roja para desactivar lo que veía como una conspiración en su contra.

El torneo duró siete días, y Rhaegar resultó ganador del mismo. Como campeón, tenía el deber de coronar a la nueva Reina del Amor y la Belleza. Rhaegar tomó la corona de rosas de invierno y se dirigió al público, y al llegar a su esposa Ellia… siguió de largo, para asombro de todos. Finalmente se detuvo frente a Lyanna Stark, por entonces prometida a Robert Baratheon. Lógicamente, esa decisión fue sumamente escandalosa.

El Príncipe Rhaegar corona a Lyanna Stark en el torneo de Harrenhall. Ilustración de Paolo Puggioni
El Príncipe Rhaegar corona a Lyanna Stark en el torneo de Harrenhall. Ilustración de Paolo Puggioni

Un año después, en circunstancias de las que conocemos poco, Rhaegar aparentemente secuestró a Lyanna. Por lo menos esa siempre fue la versión defendida por los Stark y los Baratheon. Pero sabemos, a través de Ned, que Lyanna jamás amó a Robert como él la amaba a ella. Sabía que Robert jamás le sería fiel. ¿Podría ser que tal vez el “secuestro” no fue tal cosa, sino una excusa para mantener el honor de las casas Stark y Baratheon?

Sea como sea, la desaparición de Lyanna tuvo consecuencias profundas para el reino. Brandon Stark, hermano mayor de Lyanna, cabalgó hacia King’s Landing para protestar ante la corona por la abducción. Aparentemente bramó contra Rhaegar, desafiándolo a dar la cara y morir. Pero Rhaegar no estaba en la Fortaleza Roja. Brandon fue apresado por el rey Aerys, quien convocó a su padre Rickard Stark, señor del norte, a comparecer ante la corona. Allí los sometió a una cruel parodia de un juicio por combate: Aerys nombró como su campeón al fuego, y suspendió a Lord Rickard sobre un brasero donde se calcinó. Mientras, Brandon miraba la escena atado a un aparejo diseñado para estrangularlo si se movía. El hijo de Lord Stark usó todas sus fuerzas para liberarse y salvar a su padre, pero murió ahorcado.

Esta cruel y arbitraria ejecución fue el desencadenante de la Rebelión de Robert. Con Robert Baratheon a la cabeza, las casas de Arryn, Baratheon, Stark y Tully se alzaron contra el trono de hierro. Rhaegar aparentemente pasó los primeros meses de la rebelión con Lyanna en la Torre de la Alegría, en las Montañas Rojas de Dorne. Pero una vez que las fuerzas rebeldes comenzaron a tomar la ofensiva, Rhaegar regresó a la capital (dejando a tres caballeros de la Guardia Real custodiando a Lyanna) y tomó el mando del ejército Targaryen. Ser Jaime Lannister, joven integrante de la Guardia Real, recuerda que al momento de marchar a la batalla Rhaegar le prometió que en cuanto volviera las cosas cambiarían en el reino. Pero los dioses tenían otros planes.

Robert Baratheon había marchado desde sus tierras en el Sur para encontrarse con las fuerzas de los Stark, Arryn y Tully en las riberas del río Tridente, uno de los más caudalosos de Westeros. Con cuatro de las grandes casas a sus espaldas, Robert tenía suficiente poder como para marchar sobre la capital. Rhaegar avanzó con su ejército para enfrentarlos en campo abierto. Las fuerzas eran parejas: aproximadamente cuarenta mil soldados de cada lado.

Rhaegar Targaryen y Robert Baratheon chocan en el cruce del Tridente. Ilustración de Justin Sweet
Rhaegar Targaryen y Robert Baratheon chocan en el cruce del Tridente. Ilustración de Justin Sweet

La batalla del Tridente fue brutal. Miles de soldados de ambos bandos murieron. Sin embargo, la batalla no se decidió por la estrategia de los mariscales, sino por un combate singular que enfrentó a Robert con Rhaegar en el cruce del río. El Último Dragón era un excelente guerrero, pero no pudo con la potencia física de un joven Robert Baratheon. El martillo del Señor de las Tormentas hundió el pecho del príncipe de un golpe. El impacto soltó los rubíes que formaban el emblema de la casa Targaryen en la armadura de Rhaegar, que a partir de ese momento fue llamado el “Vado Rubí”.

Muerto Rhaegar y derrotadas las huestes Targaryen, el ejército de Robert avanzó comandado por Ned Stark hacia la capital. Sin embargo, al llegar no encontró lo que esperaba: Lord Tywin Lannister se le había adelantado. Quien fuera la mano del rey entró a King’s Landing mediante ardides, y mandó a sus fuerzas a saquear la ciudad. El rey Aerys, en su locura, mandó a quemar la ciudad con fuego valyrio. Lo único que evitó la destrucción total de la ciudad fue la intervención de Ser Jaime Lannister, quien asesinó al rey que juró defender para evitar esa masacre. Mientras tanto, dos caballeros bajo las órdenes de Tywin Lannister hicieron el trabajo sucio de matar a los herederos al trono: Ser Gregor Clegane (la Montaña) y Ser Amory Lorch (a quien Arya Stark conocería durante su paso por Harrenhall) asesinaron brutalmente a la princesa Ellia Martell y a los pequeños Aegon y Rhaenys Targaryen. Los únicos Targaryen sobrevivientes fueron la reina Rhaella, hermana y esposa de Aerys II, y su hijo Viserys, quienes habían sido enviados a la fortaleza de Dragonstone en el Mar Angosto. Meses después, Rhaella daría a luz a su hija Daenerys.

Finalizada la guerra, Ned Stark y un pequeño grupo de laderos se dirigieron a la Torre de la Alegría. Allí se enfrentaron a los tres caballeros de la Guardia Real que Rhaegar dejó apostados, liderados por Ser Arthur Dayne. Como vimos en el tercer capítulo de la última temporada, sólo sobrevivieron a ese enfrentamiento Ned Stark y Howland Reed, el padre de Meera y Jojen Reed, los amigos de Bran.

Lo que sigue debería estar fresco en las memorias de todos. Jon Snow no es el hijo bastardo de Ned Stark, sino de su hermana Lyanna y Rhaegar Targaryen. Conocer esta parte de su historia abre nuevos interrogantes. ¿Tiene Jon un reclamo al trono más legítimo que el de Daenerys? Los Targaryen siempre favorecieron a los hombres, aún los bastardos, por sobre las mujeres. ¿Veremos a Jon montar uno de los dragones de su tía? ¿Tal vez Rhaegal, el que fue bautizado en honor a su padre? ¿Veremos un casamiento entre Jon y su pariente Daenerys, siguiendo la tradición Targaryen? ¿Podrá Jon mantener su título de Rey del Norte cuando se descubra que no es hijo de Ned Stark? ¿Y cuánto tardaremos en ver a Howland Reed, el último testigo vivo de estos acontecimientos?

Lamentablemente, deberemos esperar al menos un año para saberlo. O más, si las respuestas están en la séptima temporada. Como sea, seguramente es menos que el tiempo que deberemos esperar para tener el final de saga en los libros.

Ilustración de portada: Karla Ortiz

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