Falso creador de Kung Fu Panda enfrenta 25 años de cárcel

Existen múltiples ejemplos de demandas por plagio, con resultados dispares. Quizás uno de los más famosos sea el de Franck Le Calvez contra Disney donde se disputo la autoría de la idea de Buscando a Nemo (en este caso, el fallo fue favorable a la empresa del ratón). También podemos mencionar el de John Carpenter contra Luc Besson por el plagio de Escape de New York (aquí el demandate salió victorioso). En todos los casos, si bien la batalla puede ser ardua y los demandantes no siempre obtener el resultado buscado, uno supone que obran de buena fe y confían en el sistema judicial para dirimir la disputa.

Este no es el caso de Jayme Gordon, un dibujante de 51 años que en 2010 presentó una demanda contra DreamWorks por violación a los derechos de autor alegando que el diseño del protagonista del film Kung Fu Panda era de su autoría. Luego de 6 años de idas y vueltas, finalmente se ha demostrado que no sólo DreamWorks era inocente sino que el propio Gordon cometió varios delitos al falsificar sus diseños, mentir, ocultar y destruir evidencias que lo desacreditaban con el fin de beneficiarse económicamente y ahora espera una fuerte condena por sus crímenes.

Todo comenzó en mayo de 2008 cuando el demandante urdió un plan para estafar a DreamWorks. La presentación hecha ante la justicia fue más o menos así: al ver el trailer de Kung Fu Panda (que sería estrenada en junio de ese año), Gordon alegó que se sintió robabo ya que los diseños tenían semejanza con los que él había presentado a muchos estudios durante los 90s. Estos dibujos presentaban a un panda que hacía Kung Fu y gustaba de comer. Vistos en la comparación que reproducimos abajo las similitudes son evidentes.

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Este tipo de demandas suelen quedar en la nada por la dificultad real de probar que existió la intención de provocar un daño. Pero en este caso, hubo una excepción: una corte en Massachusetts le dio lugar al pedido de Gordon y DreamWorks fue llevado a juicio en 2013.

Pero al poco tiempo de comenzado ese proceso legal, el demandante se retractó y retiró su demanda. Por qué? Resulta que los abogados del estudio de animación pudieron probar que los diseños suministrados habían sido alterados por Gordon apenas él tuvo conocimiento de la existencia de Kung Fu Panda. Es más, el sujeto destruyó toda evidencia y referencia a diseños anteriores (tanto en soporte físico como en digital) que evidenciaban una imagen muy distinta para el supuesto personaje. Confrontado frente a este accionar, el demandante alegó que era una “práctica habitual de su proceso artístico”.

En sí, lo que terminó sepultando su historia fue que la firma de abogados que representó a DreamWorks encontró que los diseños apócrifos estaban calcados de un libro para colorear de El Rey León publicado en 1996, más de 3 años después de que supuestamente Gordon hubiera creado al personaje.

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La primera imagen de ambos ejemplos pertenece al libro de El Rey León usado como evidencia. El dibujo fechado 1994 es apócrifo y es un calco del libro del 1996. Tanto el 3er dibujo como el 5to son los diseños originales de Gordon

De esta forma, el elaborado plan de este triste oportunista quedó sepultado y la demanda por $12 millones de dólares se convirtió en un juicio en su contra donde fue declarado culpable por un jurado en el día de ayer. Ahora enfrenta una sentencia con una pena de hasta 25 años de prisión.

 

Fuentes:
Cartoonbrew 1
Cartoonbrew 2
Hollywood Reporter 1
Hollywood Reporter 2

 

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